Roberto Aravena
Una sola variable lo cambia todo. Del origen a la taza, del tueste al criterio: una conversación sobre técnica, práctica y visibilidad.
Roberto trabaja hoy como tostador en Ocho Regiones. Su recorrido comenzó en la barra y, con los años, se ha extendido a la formación y la evaluación, desempeñándose como instructor de café en Bar Academy y juez en distintas competencias internacionales.
Parte clave de su formación ocurrió en Colombia, donde vivió y trabajó en finca durante varios meses. Allí participó directamente en cosecha, fermentación y distintos procesos de café, una experiencia que marcó profundamente su manera de entender el café desde el origen hasta la taza.
“Ajustar una sola variable —molienda, temperatura o tueste— puede cambiar completamente el resultado en taza.”
Para Roberto, el sabor no depende de una receta fija, sino de las decisiones que se toman en cada preparación. En espresso y en métodos filtrados, el aprendizaje se construye paso a paso: no se trata de mover todo al mismo tiempo, sino de entender qué ocurre cuando se ajusta una cosa a la vez.
El objetivo, explica, es siempre buscar balance: acidez, dulzor y amargor en equilibrio. Y ese equilibrio no aparece por azar, sino que se desarrolla a través de la observación, la repetición y la práctica constante.
Desde su rol como instructor, Roberto ve que el aprendizaje no es igual para todos. Algunas personas desarrollan antes lo sensorial, otras necesitan más tiempo y entrenamiento. En todos los casos, el criterio no se memoriza: se construye probando, ajustando y volviendo a probar.
¿Qué pasa cuando el café se transforma en negocio?
Muchas cafeterías no logran sostenerse en el tiempo no solo por falta de conocimiento del café, sino también por no entender el contexto en el que operan. Abrir un proyecto solo por tendencia, sin comprender el producto, sus costos y la experiencia que se entrega en taza, suele terminar mal.
A esto se suma un factor decisivo: la visibilidad. Para Roberto, si no existe inversión en marketing y publicidad, simplemente no entra gente. El boca a boca puede funcionar en cafeterías con años de trayectoria, pero no es comparable con proyectos nuevos.
“El sabor hace que el cliente vuelva, pero la comunicación es la que permite que llegue por primera vez.”
En su experiencia, muchas cafeterías que han logrado expandirse en pocos años lo han hecho entendiendo que buen café y buen marketing no se oponen, sino que se complementan.
Nota editorial Coffeedatos
En Coffeedatos creemos que el buen café merece ser visto, entendido y valorado. Por eso trabajamos conectando proyectos cafeteros con personas que buscan experiencias reales en taza, entendiendo que la calidad también necesita visibilidad para sostenerse en el tiempo.
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